El país que se esconde tras las placas de titanio del Guggenheim


El Museo Guggenheim de Bilbao va a dejar en la calle a 18 de sus trabajadores. El único delito que han cometido fue convocar una huelga para acabar con la precariedad en la que viven.



El Museo Guggenheim de Bilbao va a dejar en la calle a 18 de sus trabajadores. El único delito que han cometido fue convocar una huelga para intentar acabar con la precariedad en la que viven. El museo no se lo ha perdonado y, si nada cambia en las próximas dos semanas, el próximo 30 de septiembre será su último día en el Guggenheim.  
Los 18 del Guggenheim son educadores y orientadores encargados de las visitas guiadas, talleres o programas escolares. Cobran por horas: una base salarial de 5,35 euros brutos la hora que en el mejor de los casos puede alcanzar los 12,30 euros prorrateando vacaciones y pluses. No cobran festivos ni nocturnidad, ni están contratados en sus categorías profesionales correspondientes, denuncian los trabajadores. Según el propio Museo –que emplea a estos trabajadores a través de una subcontrata de Manpower Group– ninguno de ellos tiene una dedicación superior al 42% de la jornada anual. Hay casos de educadores que trabajan de martes a domingo, mañana y tarde, y cuyos sueldos rondan los 700 euros al mes. El salario medio se sitúa en unos 600 euros.
Los educadores reclamaban un salario digno y la garantía de la subrogación de sus puestos de trabajo. El museo adjudica el contrato cada año y tenía previsto sacar el nuevo concurso, pero ha preferido cortar por lo sano: no habrá concurso público y el Guggenheim contratará a tres personas a jornada completa a través de una bolsa de trabajo a la que no pueden acceder los actuales trabajadores. Es decir, los 18 del Guggenheim, que convocaron una huelga, se van a la calle. Se quedan sin trabajo.  
¿Y quién les va a dejar sin trabajo? ¿Quién gobierna el Guggenheim? Leo en la web del museo que el Comité Ejecutivo es el órgano de gobierno encargado de la gestión y administración de la Fundación del Guggenheim que dirige el museo. Ese Comité Ejecutivo está presidido por el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, y está compuesto por políticos del Gobierno vasco y de la Diputación de Bizkaia, el alcalde de Bilbao, representantes de la Fundación Museo Solomon Guggenheim, el presidente de la BBK, el director general de la Fundación BBVA y el presidente de la Fundación Iberdrola. El propio museo reconocía en un comunicado que la decisión había sido consensuada con el Gobierno vasco, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao.
Los 18 del Guggenheim –como otros miles de trabajadores vascos– pertenecen a esa clase social llamada el 'precariado'. Superpreparados, pero explotados. Trabajadores temporales con contratos parciales. Sin futuro y castigados por levantar la voz. Lo que está ocurriendo en el Guggenheim es un aviso a navegantes: caerán cabezas si os atrevéis a ensuciar con vuestras protestas la brillante postal de titanio que hemos construido en Euskadi. Os aplastaremos si osáis desvelar "el lado tenebroso del Efecto Guggenheim y la burbuja cultural".
Probablemente no sea casualidad que esta venganza llegue después de que los trabajadores del Museo de Bellas Artes de Bilbao se lanzaran a la huelga y consiguieran mejorar sus condiciones laborales. La victoria del Bellas Artes amenazaba con una revuelta en las instituciones culturales del país.
El caso de los 18 del Guggenheim no es aislado. Bajo la excusa de que los trabajadores pertenecen a una empresa subcontratada, las instituciones públicas se han solido lavar las manos sobre las condiciones laborales, la precariedad y los abusos que se cometen bajo su paraguas. Desde que empecé en el periodismo a finales de los años 90 he escuchado siempre la misma letanía: "Lo sentimos mucho pero legalmente nosotros no podemos hacer nada", dicen los gobernantes que explotan a trabajadores por mediación de empresas subcontratadas.
Si las leyes no son justas y no permiten supuestamente a las instituciones controlar mejor a las subcontratas, ¿por qué no se cambian las leyes?
El resultado es beneficioso para todos. Los gobernantes consiguen adjudicar obras y servicios a la baja, y se vanaglorian de ello como si fueran capaces de gestionar mejor a sabiendas de que la consecuencia es tener a gente machacada. Y las subcontratas hacen negocio y, a veces, incluso se saltan la legalidad para ahondar todavía más en la precariedad y rozar la esclavitud laboral. Todos salen beneficiados, salvo los trabajadores que se encuentran en la base de esta pirámide de avaricia ética y económica.   
El Guggenheim es un caso más, pero no es un caso cualquiera. Es la imagen de la modernidad de este país en el que algunos llaman "altos costes salariales" a intentar tener una vida digna. El país de los eufemismos que abrillantan las placas de titanio tras las que se esconden miles de injusticias.
Fuente: http://www.eldiario.es/norte/almargen/pais-esconde-placas-titanio-Guggenheim_6_561403875.html
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Museos en huelga: esto sí que es arte

23.9.16 - 
PRECARIEDAD EN LAS INSTITUCIONES CULTURALES
Las huelgas en varios museos han sido el acontecimiento cultural de 2016. Las protestas destapan las miserias del sector: externalizaciones, contratación irregular mediante falsos autónomos y degradación de las condiciones laborales.
Jose Durán Rodríguez - 23/09/16




Las 34 esculturas permanecieron expuestas en la sala BBK –como el banco, sí– sin que nadie las viera durante 41 días. En ese tiempo, ningún visitante contempló su convincente apariencia humana. Formaban la muestra "Escultura hiperrealista 1973-2016" que el museo de Bellas Artes de Bilbao pretendía inaugurar el 7 de junio. Pero la defensa de los derechos laborales de las 34 personas que trabajan en atención al público –auxiliares de sala, personal de tienda, taquilla, recepción y educación– se impuso al estreno previsto.

Ese día comenzó la huelga por unas mejores condiciones de trabajo que mantuvo cerradas las puertas del museo hasta el 18 de julio, cuando la representación sindical, la empresa que presta ese servicio (Manpower Group) y el patronato (Ayuntamiento de Bilbao, Diputación de Bizkaia y Gobierno vasco) sellaron un preacuerdo que recoge el aumento salarial –el sueldo bruto anual en el puesto de auxiliar de sala era de 10.500 euros–, el reconocimiento de la antigüedad y la subrogación en el caso de que cambie la empresa adjudicataria, tres de las principales reclamaciones de los trabajadores.

"El preacuerdo establece también las bases para la negociación de un convenio que regule las relaciones laborales en este centro de trabajo", explica a Diagonal Betitxe Saitua, educadora del museo desde hace siete años. "Hemos blindado que ese convenio se respetará y aplicará, venga la empresa que venga", añade.



Sin salir de Bilbao, el verano en el Guggenheim ha resultado igualmente inusual. El 28 de julio se produjo el primer paro convocado por las 18 personas de los departamentos de educación y orientación del museo, al que seguirían otros durante todos los martes y jueves de agosto.

Sus motivos: exigir una mejora salarial, la compensación de festivos trabajadosy la subrogación a partir del 30 de septiembre cuando termine la licitación actual que ostenta, también aquí, Manpower.

La respuesta del museo llegó el 29 de agosto, cuando comunicó que no sacará a concurso los servicios que en los dos últimos años ha prestado esa empresa y que contratará directamente a tres educadores a tiempo completo, en una decisión consensuada con el Gobierno vasco, la Diputación y el Ayuntamiento. Es decir, el trabajo de 18 personas, que irán a la calle a finales de este mes, será suplido por el de tres.

"Lo que van a hacer es reducir servicios: donde antes había cinco franjas horarias para atender a las visitas escolares, habrá una como mucho", vaticina una orientadora del Guggenheim

"Lo que van a hacer es reducir servicios: donde antes había cinco franjas horarias para atender a las visitas escolares, habrá una como mucho", vaticina Maialen Gallego-Careaga, orientadora en el Guggenheim durante los últimos cinco años. Tras conocer la decisión, los trabajadores convocaron huelga indefinida hasta el 30 de septiembre, cuando serán despedidos.

En paralelo a las huelgas de Bilbao, en los museos de Barcelona también ha florecido un brote estival de reivindicaciones laborales sin precedentes en el sector.

La acumulación de servicios en manos de la misma empresa –Ciut'art– ha provocado que los paros –16 y 23 de junio; 15, 20 y 21 de julio– hayan sido simultáneos y consiguiesen la insólita imagen del cierre al público de los principales museos de la ciudad –MACBA, Fundación Miró, Museo del Diseño, Monasterio de Pedralbes, Museo de las Culturas del Mundo, Museo Etnológico, Fundación Tàpies, Archivo Histórico de Barcelona y Museo de la Música– en la misma jornada.

Lo que pedían era la regularización de los contratos en fraude de ley y el reconocimiento del carácter indefinido de las relaciones laborales; la correcta adjudicación de los días de vacaciones; el fin del trato discriminatorio a los 'refuerzos' y la compensación por festivos trabajados.

El 26 de julio, el sindicato Solidaridad y Unidad de los Trabajadores anunció la aprobación por parte de la asamblea de trabajadores de Ciut'art de un preacuerdo con la empresa que da respuesta a esas reclamaciones.

Humo y fuego en el museo

Son las tres erupciones más llamativas de conflictividad laboral en los museos pero no las únicas. La revolución vivida en el verano de 2016 comparte algunas causas –la externalización de servicios básicos a empresas ajenas, la contratación irregular y el empeoramiento creciente de las condiciones– que llevan presentes varios años en las instituciones culturales públicas.

En 2011, por ejemplo, la justicia declaró improcedentes los despidos de seis educadoras del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC) que habían denunciado su contratación fraudulenta. A principios de 2016, el Centro de Arte y Creación Industrial LABoral de Gijón prescindió de tres trabajadores a quienes había empleado durante años como falsos autónomos. Y el futuro del Museo Didáctico e Interactivo de Ciencias en Orihuela (Alicante) ha zozobrado tras acumular en lo que llevamos de año cinco meses de nóminas impagadas a su plantilla.



El humo, por tanto, se olía. Y en esta ocasión sí había fuego. "Se ha llegado por la falta de previsión y de políticas culturales públicas que cuiden de los trabajadores de museos en particular, o de los trabajadores de instituciones culturales en general. ¿Que puede tener algunos beneficios la externalización de servicios? Quizá, puede ser, pero lo que nunca se debe fomentar desde la institución pública es el desinterés por unos trabajadores que, por muy subcontratados que estén, son la cara visible de la institución, que, recordemos, se gestiona con dinero público y alberga un patrimonio público también", opina la historiadora del arte y museóloga Laura Cano.

"Se ha llegado a esto por la falta de previsión y de políticas culturales públicas que cuiden de los trabajadores de museos ", dice Laura Cano

Para Jesús Carrillo, director del departamento de programas culturales del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía entre 2008 y 2014, lo sucedido este verano "es un síntoma de lo límite que es la situación. No es una huelga tradicional de un sector sino la respuesta a un estado de cosas que no puede sostenerse. Es más bien una voz de alarma".

La raíz del problema, considera la productora cultural Marta Álvarez, "es una mala comprensión de la función y el funcionamiento de los museos: la extensión del modelo empresarial de gestión propio de la industria cultural ha derivado en la búsqueda de rentabilidad que ha afectado de manera fundamental a los servicios de educación y mediación, imponiendo la precariedad para muchos trabajadores y la pérdida de sentido de estas instituciones para parte del público".

Quienes diseñan las visitas escolares a museos y quienes atienden las dudas en las salas firman sus contratos con empresas de trabajo temporal o cotizan en el régimen de autónomos

En el origen se sitúa la subcontratación de los servicios de mediación y educación de los museos, aquellos que están en contacto directo con el público. Así, quienes diseñan las visitas escolares a museos y quienes atienden las dudas en las salas firman sus contratos con empresas de trabajo temporal o cotizan en el régimen de autónomos.

Carrillo traduce lo que significa la externalización: "He visto a informadores que cobraban 600 euros al mes diseñando los programas educativos de una institución enorme, y nadie lo controlaba ni les interesaba. Eran los últimos monos que, ante la tesitura de tener que recibir a colegios, lo hacían con profesionalidad, cualificación, voluntad e inteligencia".

El proceso de desguace de los museos públicos, y de empobrecimiento de las condiciones de trabajo en ellos, se aceleró a partir de 2003, cuando empresas especializadas como Magma empezaron a encargarse de estos servicios.

Posteriormente serían ETT, empresas multiservicios como Eulen o entidades financieras como La Caixa las que han asumido la labor educativa y de mediación en los museos, en muchas ocasiones volviendo a subcontratar a terceras partes. Un auténtico sumidero por el que desaparecen los derechos laborales.

Las subcontrataciones se realizan a través de una redacción de pliegos que las instituciones sacan a concurso público. La empresa que, ajustándose a esas condiciones, pone un precio más bajo es la que se queda con el trofeo. Al ser licitaciones por dos o tres años, el tornillo sobre los trabajadores vuelve a apretarse cuando toca renovarlas.

"La lógica de contratación en las administraciones públicas ha asumido la de las privadas, acelerándose durante la crisis con la excusa de la austeridad. Esto implica que una de las misiones de la institución cultural no sea ofrecer un servicio sino ofrecerlo barato", afirma Carrillo, quien cifra en un 80% la parte externalizada, "lo que dice hasta qué punto las propias instituciones carecen de capacidad de acción y control".

Precisamente en la responsabilidad de las administraciones públicas se fija la comisaria y crítica de arte Diana Guijarro: "No ha habido un control sobre aquellos a quienes se les daba la concesión, la institución ha hecho oídos sordos y se ha lavado las manos ante una situación de discriminación continuada, olvidando que es la última responsable".

"La lógica de contratación en las administraciones públicas ha asumido la de las privadas. Esto implica que una de las misiones de la institución cultural no sea ofrecer un servicio sino ofrecerlo barato", afirma Jesús Carrillo

Para Álvarez, los tiempos en cultura "son largos y eso precisa plantillas cohesionadas y no temporales". En su opinión, una institución pública de este tipo "no está sólo para realizar exposiciones fotogénicas y ofrecer visitas guiadas, sino para trabajar con el contexto y con las colecciones".

Una tarea menos visible y a futuro que implica establecer diálogos con la ciudadanía "que permitan la participación en dichas instituciones de manera activa. Pero los tiempos lentos se dan de bruces con la rentabilidad y con el cortoplacismo político", valora.

Carrillo coincide con ese diagnóstico y apunta a las ideas de cultura y ciudad que se manejan desde lo público: "Si concibes la cultura como algo que produce espectáculos, eventos, lo que necesitas son estructuras efectivas cortoplacistas. En ese mundo, la empresa privada funciona bien".

"Si un museo pretende ser una puerta abierta a la comunidad, a las identidades, a la reflexión sobre la realidad, 'un campo de batalla' –sí, muchos se asombrarán, pero eso, exactamente eso, es lo que teóricamente debe ser un museo–, no tiene sentido que a los primeros a los que dé la espalda sean sus propios trabajadores. Un trabajador descontento es un mal trabajador en la mayoría de los casos, lógicamente. No se puede pedir compromiso si no ofreces exactamente lo mismo. Y esto es válido para cualquier sector", reflexiona Cano.
Pagar para trabajar

Junto a la externalización de servicios, otra práctica laboral denunciada como recurrente en las instituciones culturales públicas es la de los falsos autónomos. Un fraude de ley consistente en obligar a quien trabaja a pagarse la cotización a la Seguridad Social, sin contrato laboral y sin figurar en plantilla.

En su oferta para cubrir ocho puestos de mediadores-investigadores en 2015, Medialab Prado exigía como condición facturar en el régimen de autónomos

En su oferta para cubrir ocho puestos de mediadores-investigadores en 2015, Medialab Prado exigía como condición facturar en el régimen de autónomos. En el Reina Sofía ya hay al menos una sentencia favorable a considerar como relación laboral aquello que a todos los efectos lo es. Carrillo asiente y alude a la escasez de plantilla y a la imposibilidad de contratarcomo motivos para la irregularidad: "Fundamos el departamento de actividades públicas en el Reina Sofía y no nos dotaron de personal. Teníamos un departamento de educación heredero de la estructura original del museo, de carácter casi funcionarial, que para ofrecer los servicios cotidianos subcontrataba de manera individual a educadores con los que existía una relación personal. Su situación no era ideal: cobraban según convenio pero eran autónomos".

En su opinión, estas situaciones "terriblemente distorsionadas y diabólicas" eran la vía para poder sacar adelante el trabajo, mediante resquicios legales, excepciones, parches y siempre a costa de las condiciones de "un personal enormemente cualificado, con una gran capacidad de trabajo, que había hecho del museo su vida, pero al que la administración pública no permitía contratar de manera estable y del que ciertos elementos poco generosos dentro del museo pretendían deshacerse", recuerda.

Un modelo insostenible en el tiempo –la beca de investigación por la que se ha 'contratado' a esa educadora termina, el orientador se harta y reclama un contrato– que condiciona el propio ser y estar de los museos: "Se estira todo lo que se puede al personal y cuando ya no se estira más, se deshacen de él. Esto provoca que la institución no aprenda: ese conocimiento y experiencia de los individuos adquiridos en su trabajo cotidiano no revierten en las estructuras de la institución", asevera Carrillo.
Horizontes de cambio

En cuanto al futuro y la posibilidad de otras realidades, él entiende que este modelo es "perfectamente reversible", para lo cual considera imprescindible una reforma del modo de contratación en las administraciones públicas y "un repensamiento de las estructuras y funcionamiento de los museos".

Hasta entonces, Cano propone que los concursos sean ganados sólo por "empresas que traten a sus trabajadores de forma adecuada y honesta, y es la institución la que debe velar por los derechos de éstos. No puede mirar para otro lado".

Guijarro, por su parte, apela a la importancia de marcos reguladores: "Son necesarios convenios colectivos en los que fijar parámetros como los sueldos, la estabilidad, los horarios y periodos vacacionales".

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/culturas/31498-museos-huelga-esto-si-es-arte.html
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Museo del Cine: Primer Foro en Preservación Audiovisual

20.9.16 - 
Se realizó el Primer Foro en Preservación Audiovisual en la ciudad de Buenos Aires. El encuentro tuvo lugar en el Museo del Cine Pablo C. Ducrós Hicken el 9 de septiembre.

Para más información:
https://www.facebook.com/MuseoDelCineBA/
http://www.buenosaires.gob.ar/museodelcine








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Museo Nacional Ferroviario: concurso de fotos "Pasado, presente o futuro de los ferrocarriles en Argentina"


Prepará tu cámara, sacá fotos y envialas a museomnf@gmail.com

La convocatoria cierra el 10 de octubre

Bases y condiciones: https://www.facebook.com/notes/museo-nacional-ferroviario/bases-y-condiciones-concurso-fotográfico-pasado-presente-o-futuro-de-los-ferroca/381613705295912


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VALDIVIA SERÁ SEDE DE LAS XIII JORNADAS MUESOLÓGICAS CHILENAS

19.9.16 - 


En octubre, en el sur de Chile, profesionales de museos, académicos y estudiantes universitarios de diversas carreras tendrán la posibilidad de analizar la relación de los museos con su entorno, debatiendo acerca de las responsabilidades y limitaciones que tienen con el paisaje natural en el que se insertan.

En Valdivia se realizarán, los días 26, 27 y 28 de octubre, las XIII Jornadas Museológicas Chilenas, organizadas por el Comité Chileno de Museos, ICOM Chile, en conjunto con la Universidad Austral de Chile a través de su Dirección Museológica (DM)., y con la colaboración de la Red de Museos de la Región de Los Ríos.

En esta oportunidad, la temática del encuentro es “Los museos y el paisaje cultural”, en consonancia con el tema planteado por el ICOM en su 24ª Conferencia General, que se efectuó en Milán, Italia, del 3 al 9 julio del presente año. El objetivo es reflexionar y discutir en torno a interrogantes como ¿hasta qué punto los museos deben hacerse cargo de la interpretación del lugar y las comunidades a las que pertenecen?, y ¿cómo pueden los museos difundir el conocimiento en torno al patrimonio cultural que conservan, tanto adentro y afuera de sus muros?

Un vínculo –museos y paisaje cultural– que desde una perspectiva estratégica, supone tanto una oportunidad como un desafío para estas instituciones a la hora de revivir su misión, reforzar su papel cultural y social.

Las jornadas –de larga trayectoria en nuestro país– es una instancia que busca congregar al mayor número de profesionales ligados a museos, así como también a estudiantes interesados en el tema, para reflexionar, conocer,  compartir nuevas temáticas y/o proyectos vinculados al área de los museos.

Las inscripciones tienen un valor de 20 mil pesos para los profesionales y de cuatro mil pesos para estudiantes. Los socios del ICOM Chile tendrán entrada liberada a todas  las actividades.

Para mayor información e inscripciones escribir a: mariana.urrutia@uach.cl  /secmuseologica@uach.cl

Más información

@museosasutral


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Amplia agenda académica de taller cubano Museología y Sociedad


Matanzas, Cuba.- Más de 30 ponencias discutirán los delegados al V Taller cubano Museología y Sociedad, previsto aquí del 20 al 23 de septiembre, informaron hoy los organizadores.

Los trabajos se discutirán en dos comisiones sobre temas como Patrimonio intangible. Estudio y preservación; y La institución museal. Historia. Experiencia de conservación.
Completarán las temáticas El coleccionismo. Estudios de colecciones. Labor de coleccionistas destacados; El museo en la comunidad; e Historia, restauración y utilización de monumentos, sitios, zonas de protección y centros históricos.

Un total de 150 especialistas, incluidos de México y Brasil, participarán en el evento que tendrá por sede el Museo Palacio de Junco de esta ciudad, ubicada a 100 kilómetros al este de La Habana.

También se inaugurarán tres exposiciones basadas en el patrimonio industrial cubano, Sitios patrimoniales en el orbe, y otra denominada Objetos detenidos en el tiempo, que exhibirá máquinas de escribir y telegramas de papel, entre otras piezas.

Están programados paneles sobre los nuevos retos de la museología y la museografía, y el empleo de materiales de apoyo y didácticos, según el comité gestor.

En el encuentro se premiará el concurso Monumentos de mi ciudad, concebido para alumnos de las enseñanzas primaria y secundaria.

Estos talleres, con frecuencia anual, recesarán el próximo año para retomarlos, con carácter internacional, en el 2018 con motivo de celebrarse el aniversario 325 de la villa de Matanzas, apodada la Atenas de Cuba desde el siglo XIX.

Fuente: http://lademajagua.cu/amplia-agenda-academica-de-taller-cubano-museologia-y-sociedad/
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