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“Darle a la muerte nueva vida”. Gravitación del aparato represivo en los espacios de la museología.

8.4.21 - 

“Darle a la muerte nueva vida”. Gravitación del aparato represivo en los espacios de la museología.1

Blasco, María Elida

DNI: 23.912.199

CONICET / Instituto de Historia Argentina y Americana Dr. Emilio Ravignani.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1405)

eliblasco@yahoo.com.ar


“(los museólogos) aspiran a mostrar del hombre su ansia perenne de eternidad (…) ¡Resurrección! ¡qué esperan los cristianos!. Deben darle a la muerte nueva vida. ¡Deben darle a esta Patria, malquerida por seres de otras tierras, el ejemplo mejor de los ejemplos, la unidad solidaria en la paz y en la guerra!”. Oscar Ivanissevich (1895-1976), Ministro de Cultura y Educación de la Nación, en la Comida Anual de los Museólogos Argentinos celebrada el 10 de diciembre de 1974 en los salones del Círculo Militar.

Así terminaba el discurso del ministro Ivanissevich en la “comida de camaradería” organizada por el Instituto Argentino de Museología (IAM - 1957) y el Colegio de Museólogos de la República Argentina (CMRA - 1966). Escuchaban profesores de historia, abogados, escribanos, militares y policías retirados en condición de museólogos. En primera fila el presidente del IAM, Jorge E. Garrido y del CMRA, Juan Carlos de Lellis; luego directores de museos, restauradores, regentes, docentes y egresados de carreras de museología.2 No podemos saber qué tipo de interpretación hizo cada uno de los presentes luego de escuchar las palabras, pero conjeturamos que ellas cobran otro sentido si las analizamos a la luz de lo que sucedía días antes y días después, en edificios cercanos, en un contexto político en donde los grupos parapoliciales de la Tiple A (Alianza Anticomunista Argentina) anticipaban el terror que azotaría después, con la dictadura.

En noviembre de 1974 el entonces comisario de la Policía Federal y Ministro de Bienestar Social José López Rega emprendió la más secreta de sus misiones: repatriar el cuerpo embalsamado de Eva Perón desde la residencia madrileña de Puerta de Hierro para que la presidenta María Estela Martínez (Isabelita) tuviera en su poder los restos de las dos figuras más influyentes del Movimiento Peronista.3 Recordemos que Juan D. Perón había muerto en julio y que el 15 de octubre la organización armada Montoneros secuestró el féretro de Pedro E. Aramburu del cementerio de la Recoleta para exigir la repatriación de los restos de Evita.4 El cuerpo de “la abanderada de los humildes” llegó al país el 17 de noviembre para ser trasladado a una cripta construida en la residencia presidencial de Olivos y situado al lado del féretro de Perón. Allí se inició la segunda etapa del plan que consistía en restaurar el cadáver embalsamado de Eva dado el grado de deterioro en que se hallaba cuando le fue devuelto a Perón en Madrid en 1971. Para ello el Ministro Ivanissevich y Jorge E. Garrido convocaron a un viejo amigo en común: el escultor, restaurador, ceroplastista y taxidermista Domingo Tellechea quien, retornado al país con el regreso al gobierno del peronismo, estaba organizando el Centro Argentino de Restauradores.5 

La relación entre Tellechea y Garrido databa de los tiempos de la organización del IAM,6 cuando el primero era jefe del laboratorio de restauración del Museo de la Policía Federal y trajinaba el Museo Forense de la Morgue Judicial manipulando cadáveres, reproduciendo piezas y restaurando evidencias.7 Pero en 1974 Garrido no procedía como “amigo” ni como museólogo sino como Escribano General de Gobierno, un cargo que desempeñaba ininterrumpidamente desde la década de 1940 -cuando sucedió a su padre- y que ahora lo colocaba bajo las órdenes de la ultraderecha peronista comandada por López Rega.8 Tampoco Tellechea ejercería su trabajo como restaurador independiente: había sido convocado por sus amigos para ser Director del Museo de la Casa de Gobierno y según sus testimonios posteriores, ello no le permitía eludir la responsabilidad que se le encomendaba.

Entre el 22 de noviembre y el 7 de diciembre Tellechea trabajó en el pequeño laboratorio montado en un anexo a la cripta de la residencia de Olivos, llevando una suerte de diario de tareas que acompañaba con fotografías y gráficos explicativos.9 Aunque se trataba de una operación secreta a la que solo accedía la presidenta, López Rega, Ivanissevich, Garrido y pocas personas más, Tellechea recuerda que lo que ocurría allí adentro “era un secreto a voces”. Tanto como lo eran los oscuros rituales esotéricos de López Rega sobre el cuerpo embalsamado, para que el carisma y el espíritu de la difunta se transfirieran de algún modo a Isabelita.

El encuentro de museólogos tuvo lugar pocos días después de terminada la restauración. Allí Ivanissevich transmitió el mensaje de la Presidenta y destacó el Proyecto de Ley de Defensa del Patrimonio Cultural que establecía la creación de la Facultad de Museología y del Instituto Nacional de Museología; también que los puestos vacantes en los museos debían adjudicarse a los graduados de las carreras de formación profesional o a los Colegiados. Luego se refirió a las prácticas de los museólogos de “dar nueva vida a lo muerto” equiparándolas a la resurrección. Tal vez la concurrencia lo haya interpretado como simple metáfora, pero es probable que impactara de otro modo en Garrido y Tellechea, quienes tenían el poder de conocer y ejercitar las técnicas de conservación de un cuerpo muerto. Nada más y nada menos que el de Evita.

En los meses que siguieron la imbricación entre promoción de museos, política y aparato represivo se acentuó. Los restos de Perón y Eva fueron exhibidos juntos, en la cripta de la capilla de Olivos, ante un público selecto elegido por la presidenta y su entorno.10 El Museo de la Policía Federal afianzó sus dispositivos propagandísticos para legitimar el accionar de la fuerza en la “guerra contra la subversión”.11 El Ministerio de Educación reeditó Museología Argentina. Guía de Instituciones y Museos (1971) preparada por el ex comisario Adolfo Enrique Rodríguez, quien en la década de 1950 se había desempeñado como Director del Museo de la Policía Federal, en 1968 alcanzó la presidencia del flamante Colegio de Museólogos y ahora se presentaba como “licenciado en museología” además de historiador oficial de la fuerza policial.12 

En este contexto no parece extraño que el general Acdel Vilas – el militar vinculado a López Rega y al sindicalismo peronista que en febrero de 1975 comandó el Operativo Independencia para “aniquilar la subversión” en Tucumán- tuviera la afición de recolectar elementos sustraídos al enemigo y exhibirlos en su museo personal como “trofeos de guerra”.13 Y aunque resta una investigación que reconstruya las complejidades del proceso, estos y otros indicios señalan un itinerario que desemboca en los macabros “museos antisubversivos” erigidos durante la última dictadura cívico-militar en los mismos espacios donde funcionaban los Centros Clandestinos de Detención. Investigaciones recientes señalan que el Museo de la Policía en Tucumán exhibía restos corporales de guerrilleros anónimos asesinados como testimonios irrefutables del éxito de la guerra que conllevaba la muerte y derrota de la “subversión”, y que el museo emplazado en Campo de Mayo mostraba las ya populares figuras de cera, portando armas y vestidas con trajes de guerrilleros; hasta existió el rumor – o la posibilidad- de que se haya visto el cuerpo embalsamado del jefe del Ejército Revolucionario del Pueblo, Mario Roberto Santucho - asesinado en 1976- dispuesto como si estuviera vivo.14 “Darle a la muerte nueva vida”, decía el Ministro; una vida como objeto museográfico para representar ahora, mediante la puesta en escena y el espectáculo, estampas de la “lucha antisubversiva” en los mismos espacios donde reinaba el espanto.

¿Cómo pensar la profesión de museólogo y el rol de los museos a la luz de estas narraciones?, ¿qué nos dicen sobre las prácticas de los científicos, de los historiadores y de los reconstructores de pasados?, ¿qué uso se ha hecho de los saberes expertos, de las competencias y habilidades que con honestidad justiciera reivindicamos como profesionales?. Tal vez la primera cuestión sea indagar profundo con ojo y sentido crítico. Reconstituir el cómo, el quiénes y el por qué, porque hicimos mucho pero todavía falta; reestablecer las coordenadas exactas aunque duela y sangre. Recién después – como ya sabemos- empezar de nuevo.

1 Extracto de una investigación en curso sobre la configuración de los museólogos como corporación profesional (Argentina, 1955-1983).

2 Museología Argentina, Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, 1975 (en línea)

http://repositorio.educacion.gov.ar:8080/dspace/bitstream/handle/123456789/90579/EL001792.pdf?sequence=1

3 La literatura sobre el itinerario del cadáver de Eva Perón es abundante. Para un film documentado ver Evita. La tumba sin paz (Dir. Tristán Bauer; Investigación y guion, Miguel Bonasso, 1997)(en línea)

https://www.youtube.com/watch?v=hcL_cybH340

Sobre las intenciones de López Rega y sus prácticas esotéricas con el cadáver de Eva desde 1971, ver Larraquy, Marcelo, López Rega. La biografía, Buenos Aires, Sudamericana, 2004, pp. 175-176 y 303.

4 González, Juan, “El segundo secuestro de Aramburu: el día que Montoneros robó su cadáver”, Revista Noticias, 29 de mayo de 2020 (en línea)

https://noticias.perfil.com/noticias/politica/el-segundo-secuestro-de-aramburu-el-dia-que-montoneros-robo-su-cadaver.phtml

5 La entidad obtuvo personería jurídica y se mantuvo activa por diez años editando una revista de conservación y restauración. Sobre la trayectoria de Tellechea en la historia de la restauración ver“Domingo Tellechea: el arte de mantener vivo el pasado”, El Civismo, Luján, 18 de septiembre de 2012 (en línea) https://www.elcivismo.com.ar/notas/13950/; Goren Silvio, “¿Que nos deja la historia de la conservación en la Argentina?”, Conversa. Voces en la conservación, Nº 3, junio de 2015 (en línea)

https://conversaonline.wixsite.com/conversa/qu-nos-deja-la-historia

6 La historia de la creación del IAM, del CMRA y otras instituciones de formación profesional en Rodríguez, Adolfo Enrique, Museología Argentina. Guía de Instituciones y Museos, Talleres de Ronaldo Jorge Pellegrini, Linotipia-Impresiones, Buenos Aires, 1971.

7 Exploraciones sobre las características de las exhibiciones del Museo de la Policía Federal en Caimari, Lila, “Vestigesof a HiddenLife. A Visittothe Buenos Aires PoliceMuseum”, Radical HistoryReview, Nº 113, 2012, pp. 143-154 (en línea); Sirimarco, Mariana, “La cosa y la palabra. Relato y emocionalidad en un museo policial”, Revista del Museo de Antropología Nº 7, vol. 1, 2014, pp. 177-188 (en línea). También el compendio de artículos en Sirimarco, Mariana (Coord.), Narrar el oficio. Los museos de las fuerzas de seguridad como espacios de ficciones fundadoras, CABA, Biblos, 2019.

8 Testimonio de Garrido sobre su trayectoria como escribano en “El intocable de la Casa Rosada. Escribano Jorge Garrido”; Revista Siete Días Ilustrados, 25 de enero de 1971 (en línea)

http://www.magicasruinas.com.ar/revistero/argentina/escribano-garrido.htm

9 Testimonios posteriores de Tellechea sobre la restauración del cadáver en Evita. La tumba sin paz…, minutos 46-47. “Entrevista a Domingo Tellechea”, Revista Siete Días, Nº 916, enero de 1985 (en línea) http://evita2.marianobayona.com/restaura.html

10 Zunini, Patricio, “La historia secreta de la quinta de Olivos: del tigre de Perón a la noche en que la policía abandonó a De la Rúa”, Infobae, 15 de julio de 2017 (en línea)

https://www.infobae.com/grandes-libros/2017/07/15/la-historia-secreta-de-la-quinta-de-olivos-del-tigre-de-peron-a-la-noche-en-que-la-policia-abandono-a-de-la-rua/ Vallejos, Soledad,Olivos. Historia secreta de la quinta presidencial. La intimidad jamás contada de la política argentina, CABA, Aguilar, 2017.

11 Varios indicios sugieren que el Museo funcionaba también como espacio para marcar “subversivos”. En un testimonio que merecería un análisis detenido, Tellechea recuerda que el secuestro y asesinato de su amigo Julio Troxler - el militante peronista que inició su lucha en la resistencia y sobrevivió a los fusilamientos en los basurales de José León Suárez promovidos por el gobierno de facto- ocurrió pocos días después de que, por pedido del mismo Troxler, lo acompañara a conocer el Museo y le presentara a los directores. Fue fusilado en Barracas el 20 de septiembre de 1974 por un escuadrón de la Triple A. En López Ocón, Mónica, “Entrevista a Domingo Tellechea, el restaurador del cuerpo de Evita. Mitos y verdades sobre las heridas que sufrió el cadáver de Eva Perón”, Colectivo Ex Presos Políticos y Sobrevivientes, Rosario, 27 de febrero de 2011 (en línea)

http://colectivoepprosario.blogspot.com/2011/02/entrevista-domingo-tellechea-mitos-y.html;

12 En 1975 publicó seis volúmenes de Historia de la Policía Federal Argentina.

13Asch, Hugo, “El siniestro general Acdel Vilas, el “aniquilador” de la guerrilla de Tucumán al que Bussi le robó todo”, Infobae, 28 de enero de 2019 (en línea)

https://www.infobae.com/historia-argentina/2019/01/28/el-siniestro-general-acdel-vilas-el-aniquilador-de-la-guerrilla-de-tucuman-al-que-bussi-le-robo-todo/

14 Sirimarco, Mariana, “Las huellas de lo borrado: muerte, guerra y restos corporales en los museos de la subversión”, en Sirimarco, Mariana (coord.), Narrar el oficio…, pp. 225-282.

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Seminario Taller de Identificación de estructuras de tejidos americanos, documentación y conservación

5.4.21 - 

Difundimos este Seminario Taller de "Identificación de estructuras de tejidos americanos, documentación y conservación" organizado por el Equipo de Conservación de Textiles y dictado por Karen Simonovich que comienza el 19 de abril de 2021. 



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¿De qué le sirve a un gobierno de facto, un museo?

30.3.21 - 

 


Sobre el robo millonario de obras de arte en plena dictadura cívico-militar – eclesiástica.

En la Navidad de 1980, ocurrió el mayor robo de obras de arte de la historia argentina en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. Fueron robados siete objetos decorativos de porcelana y dieciséis obras pictóricas impresionistas de Henri Matisse; Auguste Renoir; Paul Cézanne; Paul Gauguin; Edouard Degas; Auguste Rodin, y del artista americano Juan Blanes, entre otros. El botín fue valuado en 20 millones de dólares.

La hipótesis de quienes fueron los protagonistas llega hasta la esfera militar. Una de las principales es que las obras fueron cambiadas a Taiwan por armas, para sostener el momento final de la dictadura que finalizaría en 1983. Armas que empuñarían los combatientes en Malvinas.

En este contexto, aparecen vinculados personajes siniestros como el general retirado, Otto Paladino, ex jefe de la SIDE- Secretaría de Inteligencia del Estado- nombrado por Videla. Paladino conocía perfectamente el museo, era propietario de la “Agencia Magister de investigaciones privadas”, que había sido contratada unos meses antes por la institución para el despliegue del operativo de seguridad durante una exposición temporal, anterior al robo. En dicha empresa, trabajaban familiares de otro personaje oscuro de la historia argentina como Aníbal Gordon, ex jefe de la Triple A. Juntos, Paladino y Gordon dirigieron el centro clandestino de detención en Buenos Aires llamado “Automotores Orletti”.

El robo en el Museo de Bellas Artes deja a la vista las conexiones entre los organismos de seguridad públicos y privados para encubrir actos delictivos cometidos por el gobierno. También, evidencia prácticas reiteradas de aquel entonces; detenciones, interrogatorios, torturas y secuestros. Al menos cinco trabajadores del museo a quienes no se vinculaba con el robo, fueron torturados. Y el curador, quien había logrado que la familia coleccionista Santamarina donara sus colecciones privadas al Estado, fue secuestrado.



Fue la Justicia a cargo de la jueza Laura Damianovich de Cerredo, que se limitó a tomar medidas en contra de los trabajadores del museo, el sereno y el bombero, las únicas personas que estuvieron allí durante el robo. La misma jueza que también fue partícipe de varias torturas realizadas en el “Pozo de Banfield”, otro centro clandestino de detención que funcionó en el conurbano bonaerense.

En 2013, la cineasta Patricia Martín García publicó el libro “Pasaporte al olvido. El caso del robo del Bellas Artes” que devela parte de esta historia; las características del golpe, el rumbo tortuoso que tomó la investigación y el desarrollo de una causa judicial destinada, desde el principio, a encubrir a los culpables y garantizar la impunidad.


Redacción para ATM: Julieta Rausch

Fuentes:

http://trabajadoresdemuseos.blogspot.com/2013/05/pasaporte-al-olvido-el-caso-del-robo.html

http://www.ramona.org.ar/node/69772

https://gatopardo.com/reportajes/el-millonario-robo-de-la-dictadura-argentina-al-museo-nacional-de-bellas-artes-de-buenos-aires/

http://www.nuestrasvoces.com.ar/otras-voces/robo-al-museo-el-millonario-robo-de-la-dictadura-argentina/

https://www.diariodecultura.com.ar/columna-izquierda/el-robo-al-museo-nacional-de-bellas-artes-en-plena-navidad-20-millones-de-dolares-tres-cuadros-recuperados-y-la-sombra-de-la-dictadura/

https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-59602-2005-11-24.html



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La museología en territorio boliviano: el MuseoVida

20.4.20 - 

La museología en territorio boliviano: el MuseoVida

Todo es
proceso
construcción permanente
con aciertos y errores.
Pero eso, no se hace solo/a
se hace de a muchos/as
Y desde el suelo.

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13 de marzo de 2020.
Julieta Rausch.


Toda conversación suele hacer su meollo en torno a un tema. Esta conversación colectiva tuvo la intención de girar sobre una poderosa frase del museólogo brasilero Mario Chagas “La museología que no sirve para la vida, no sirve para nada”. De allí, el nombre del conversatorio.



A la vez, toda conversación ocurre en un contexto. Por ello, si planteaba un conversatorio con trabajadores de los museos tarijeños, tenía necesariamente que conocerlos. No puedo hablar de “territorio” sino conozco.
Durante una semana recorrí los espacios de Tarija. Ese valle y chaco boliviano templado y verde. Territorio de chapacos y chapacas, cholas y cholas y de inmigrantes. De vinos, maíces y una profunda agricultura campesina ancestral.
Los museos forman parte de ese territorio que busca posicionarse como lugar turístico. Eso hace que el foco de atención en los museos sea “recibir al turista”. Estos cuentan con estructuras diversas; algunos son emprendimientos privados (derivados del coleccionismo), otros pertenecen al Estado, a la Universidad Juan Misael Saracho o a la Orden Franciscana. Ningún museo supera las diez personas como personal, pero sí tienen a cargo colecciones patrimoniales voluminosas y diversas.
De visita por los espacios, y en conversaciones informales, se comentó la necesidad de capacitación, contar con espacios del trabajo para lecturas y análisis teórico.
De esa necesidad, surgió la posibilidad.




En el marco del 4° Paro Internacional Feminista, el lunes 9 y martes 10 del mes pasado, en forma intensiva se llevó a cabo el curso/taller sobre la “ciencia de los museos”, desde un abordaje “vital”. Pensar el MuseoVida, cuyo centro son las personas (¡vivas!)
Y si bien, el conversatorio fue pensado, en primer lugar, para los/as trabajadores de museos de Tarija, el salón del Centro Cultural Casa Creart se colmó. Trabajadores de distintas instituciones culturales, estudiantes de carreras afines, docentes, investigadores, emprendedores ligados a productos regionales y al turismo, entre otros interesados/as. Cerca de ochenta personas participaron; se evidenciaba la necesidad de conocer, debatir, preguntar, pensar con otres.
La búsqueda del saber moviliza, del mismo modo que conocer a otros y otras y hacer red. Para ello, se dispuso una pared para “Post-it” con datos personales, profesiones, intereses, puestas al servicio de quien nos necesite. Hacer red; saber que no estamos solos ni solas es fundamental para imaginar otros museos.




El lunes se inició temprano conversando sobre algunos conceptos teóricos como la definición de “museo”. Pensarla, implicó retomar las discusiones dadas en la 25° Conferencia del ICOM del 2019 en Kioto, Japón. En dicha oportunidad, no se llegó a una nueva definición, lo cual evidencia la necesidad de seguir debatiendo o, dicho de otro modo, a nivel mundial estamos en permanente redefinición, aprendiendo de lo que acontece. Hoy, en cuarentena, ¿cómo se define un museo?
Luego, se plantearon cuatro ejes a debatir en grupos, teniendo como realidad concreta, los museos de Tarija. Conceptos como: (este) Territorio; (este) Tiempo Presente; los vínculos entre sujetos/as y objetos; los vínculos con otros/otras/otres.
En conversaciones reducidas de 4 o 5 participantes, los conceptos se desmenuzaban mejor y generaban derivas difíciles de sostener:
¿Ciudad o departamento?, ¿territorio sólo de chapacos?, ¿cómo se nombra el “noviembre de 2019” desde un museo tarijeño?, ¿mi reloj puede ser objeto de museo?, ¿cuál es el límite de la relación con los otros?, ¿existe un límite?





El martes fue el día de imaginar otros museos posibles. En grupos, se diseñaron propuestas concretas para comunidades (imaginadas) y así, poner en relación los museos tarijeños y las colecciones patrimoniales, con grupos específicos.
¿Los museos reconocen la diversidad de comunidades que conforman Tarija? ¿Es posible que un Museo Nacional de Paleontología y Arqueología se enlace con los jóvenes raperos que se reúnen a competir en la plaza Sucre, a dos cuadras?

Nuevamente, surgen más preguntas, más problemáticas, incluso, límites ante lo posible e imposible de un museo (¡Juguemos imaginando, incluso, lo imposible!)
Algo pasó. Los debates y discusiones surgieron y con ellos, parte del sentido común de la sociedad tarijeña: “¿Por qué un museo tendría que gastar tiempo y recursos en trabajar con el colectivo TLGB?”
¿Por qué si? ¿Por qué no? Porque, claramente como esa misma pregunta encubre, es una decisión política. Una postura política que se encuadra en la Museología Social.
La obviedad no resulta cuando se reconoce que los territorios son múltiples, diversos y altamente complejos; son espacios de disputas por el poder. Y, en particular, la pregunta resulta pertinente si se toma en cuenta el profundo tramado religioso de Tarija, donde la Iglesia Católica ordena y da sentido a la vida social.
Algo ocurrió, algo se movilizó y se inmovilizó. La museología social se expandió y sacudió prejuicios y estereotipos. Algo de eso sirvió.
La militancia en un museo es, incluso, asumir la alteridad más reaccionaria.
Allí, el mayor desafío; mirar a los lados y tirar redes hacia el/la otro/a/e distinto a mí.





Luego, de compartir con el resto del curso las propuestas, fue un honor contar con la experiencia de Vladimir Cruz Llanos, Director de la Casa Nacional de Moneda de Potosí durante los años 2017 y 2018. Vladimir compartió su experiencia de gestión que llevó a la Casa de la Moneda a ser un espacio abierto; “se la teníamos que devolver a los indios", reconociendo en esa frase la genuina pertenencia histórica de las comunidades originarias. Desde allí que varios proyectos implicaban habitar la Casa por los/las descendientes de aquellos que la construyeron con sus propias manos.
“Existe la necesidad de construir significados de orden simbólico sobre la participación de los indígenas en el conjunto de la relaciones sociales y culturales del periodo colonial, el museo debe ser el espacio de la emancipación cultural, además de problematizar las representaciones de la diversidad cultural, sin duda que la tarea es compleja, transformar las practicas museológicas y museográficas del periodo de dominación colonial conlleva democratizar el museo, hacer accesible al gran público nacional el patrimonio cultural de nuestra historia como Estado Plurinacional […]”1.




Este conversatorio no terminó allí, continuó en un grupo de whatsapp, sigue en cada lectura propuesta o cada link enviado sobre una actividad. En la formación no hay principios ni fines, sólo caminos y procesos. Más preguntas, más evaluaciones, más pruebas y errores; donde se trama lo político, lo poético, lo ético, lo amoroso.
Hacer un museo en función de la vida es un museo a “escala humana”; es mirar a los ojos, tomarse el tiempo de escuchar, observar, investigar, conversar y continuar, incluso en estos tiempos donde prima la mayor distancia social.


Texto para ATM: Julieta Rausch
Créditos de fotos: Iván Castrillo, Fabio Sergio Cruz.
Agradecimientos: Fabio Sergio Cruz, Javier Navarro, Iván Castrillo, Centro Cultural Casa CREART, Vladimir Cruz, Secretaría de Turismo y Cultura de la Alcaldía de Tarija, Universidad Autónoma Juan Misael Saracho.
Contactos: Centro Cultural Casa Creart Domingo Paz 517, Tarija, Bolivia. Facebook: Fabio Sergio Cruz.

1 Cruz, Vladimir. “El museo como espacio de emancipación cultural” http://migrana.vicepresidencia.gob.bo/articulos/el-museo-como-espacio-de-emancipacion-cultural/

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Los Museos de Lugo, mapas de humanidad andante

25.10.18 - 

Los Museos de Lugo, mapas de humanidad andante.

Tengo nostalgia de un país que no existe todavía en el mapa.
Eduardo Galeano (1940-2015)


Pocas veces había prestado atención al territorio gallego. Sin embargo, su relieve, floresta e hidrografía me era cercana. No la conocía por enciclopedias o aplicaciones digitales, sino por personas. Por mapas humanos que habiendo emigrado, supieron narrarme en palabras  sobre los colores, perfumes y sabores andantes de una tierra  lejana que en el ser compartida se hizo mía.
Las cartas geográficas son construcciones humanas. Representaciones de una realidad que, como las personas, cambian con los años. Los mapas son más que montañas, caminos, bosques, accidentes geográficos con rías y mares: son territorios donde las comunidades, las personas que lo habitan configuran su ser y estar. Son espacios en permanente construcción ligados a tiempos en constante correr.

Mi llegada a Lugo como museólogo y educador tenía un norte claro: conocer desde dentro el trabajo de la Red Museística Provincial (RPM), indagar ese mapa del afecto donde estas instituciones públicas generan sentidos a partir del patrimonio de lo cotidiano, de las personas que forman su humanidad ayer y hoy. A través de una Beca a la Formación del Fondo Nacional de las Artes de Argentina emprendí en junio de  2018 un viaje hacia ese lado del Atlántico. Una travesía allende el ancho mar, en inversa dirección al camino que tantxs gallegxs hicieran hacia Sudamérica. Pero con el mismo sentido: habitar nuevos territorios que alimenten el deseo de viajar, de  trazar nuevos mapas en lo, subjetivo y lo interpersonal.


Vistas de la ciudad de Lugo en torno a su muralla romana

Lugo no sólo atraía por su bella geografía natural y cultural, sino por un proyecto de gestión pública basado en la corriente de la Nueva Museología: la museología social. Esta perspectiva teórico-práctica nace en los años ´70 y se  constituye en un verdadero hito en la disciplina al reconfigurar la noción de museo del momento, comprendiéndolo como un espacio al servicio de la sociedad y su desarrollo a través de la participación de las comunidades, la recuperación de la microhistoria y sus usos en pos de la socialización del patrimonio cultural y natural en un escenario macro: el territorio.




  Programas y planes  institucionales de la RMP de Lugo

Mi arribo a la ciudad con la beca tuvo como destino la participación en el proyecto “El oficio del palabrero/a”, ganador del concurso internacional Ibermuseos 2018 donde la RMP fue actor central junto a un consorcio de instituciones españolas y latinas. El encuentro con Encarna Lago -gerenta de la Red Museística Provincial- y el gran equipo de profesionales que la acompañan en cada espacio, en cada gesto y proyecto fueron un hito clave en mi mapa lucense. Su profesionalismo, enmarcados de una humanidad mayor, sirvieron de puente constante en este peregrinar -como un Santiago de los museos- en el camino formativo obtenido para desandar  estrategias que potencien a los museos como ámbitos realmente abiertos, inclusivos y sostenibles desde el diálogo y la reflexión transformadora.

Los 32 días en que habité, transité y sentí Lugo permitieron reforzar el sentido que tiene hacer museología hoy en día: servir para la vida. Por medio de la RMP y sus cuatro espacios (del Mar, San Paio de Narla, Pazo de Tor y Lugo), reforcé el valor -y no el precio- del territorio, las personas y sus historias al momento de diseñar y ejecutar políticas públicas en instituciones museísticas. La reflexión teórica, pero especialmente la reflexión sobre el afecto me volvieron a confirmar que ahí mismo está el efecto.

 Museos de la RMP de Lugo

La instancia formativa realizada contempló un plan de trabajo arduo profesional con distintas postas de pensamiento/reflexión/acción construidas en el lineamiento político de la RMP, sostenidas desde hace ya casi dos décadas:

A) Educación: Diseño, realización y gestión de los talleres “¿Qué ves cuándo me ves? - La identidad como construcción de libertad” para internos e internas de las Unidades Carcelarias de Monterroso y Bonxe junto al psicólogo y especialista en aspectos penitenciarios, Víctor Fraga y “Comer y pensar es sólo empezar - El Museo como cocina de ideas” en el Museo Provincial de Lugo y el Museo del Mar de San Ciprao, enmarcados en el programa “Culturas en diálogo” junto a la Red Museística Provincial de Lugo y la Asociación de Inmigrantes Rioplatenses de Lugo.



Museo Provincial de Lugo



Museo del Mar


B) Accesibilidad: Diseño, realización y gestión de los taller  “Memoria del pan, cultura de masas” en el Museo Pazo de Tor junto a la Red Museística Provincial y la Asociación de Ayuda a Personas con Mal de Alzheimer. También, la participación dentro del taller artístico - terapéutico "AGORA Monforte" en Ia ciudad de Monforte junto a la restauradora Blanca Besteiro, Ia Red MuseÍstica Provincial y Ia Asociación Agora Monforte de personas con discapacidad.




Museo Pazo de Tor

C) Género y diversidad. Participación en la organización de Lugo Diverso/ Semana del Orgullo LGTBQA+ con el diseño, realización y gestión del taller “Catálogo participativo: el color de la diversidad” para niñxs y familias en el Museo Provincial de Lugo junto a la gerenta de la Rede Museística de Lugo, Encarna Lago González, y la Asociación de Menores Transexuales de Galicia – ARELAS.



Museo Provincial de Lugo

D) Investigación: Participación en el diseño de proyectos de formación profesional en materia de Museología Social junto a la profesional mexicana de museos Patricia Torres Aguilar Ugarte, en el desarrollo del proyecto MUSApalabra para 2018-2019.

E) Gestión: Participación como asistente institucional de la RMP en el  IV Foro de iniciativas feministas de Valladolid, organizado por la Colección de Arte Africano Arellano Alonso de la Universidad de Valladolid y, colaborador  en el proceso de gestión de los talleres de verano de la red.

Cada momento cumplido en la beca despertó un universo de sentidos en todxs lxs que formamos parte de una u otra acción vivida en Lugo, sus museos y sus gentes. En mi, volvió a reforzar la necesidad que tenemos como seres humanos en reencontrarnos con lxs otrxs, esxs con quienes nos configuramos como personas y volvemos a tener esperanza en que el viaje hacia lo que vendrá es mejor con todxs dentro.
Los museos, como los mapas, para muchxs parecen estar inmóviles (sin embargo están llenos de movimiento). Cada recoveco de sus territorios tangibles en objetos y personas, manifiestan verdadera necesidad de ser leídos en toda su dimensión. Los mapas, como los museos,  pueden  contar, caminar y descubrir historias. Las personas, podemos perdernos y reorientarnos en esa aventura de viajar que plantean a través de nuestra humanidad, en ese desafiante camino de vivir en comunidad, de gozar la diversidad.

Los museos como mapas del deseo, ¿qué experiencia común proponen? ¿qué equipaje proponen para la travesía? ¿cuál rumbo plantean como mediadores de un terreno en constante cambio? Sin dudas, ya siendo parte de la Red Museística Provincial de Lugo puedo afirmar que allí existen propuestas de caminos posibles a estos interrogantes. Sólo resta animarse a emprender el viaje, a trazar junto a otrxs más caminos, más oportunidades que desde el vínculo nos ayuden a vivir ese país sin fronteras llamado libertad. 

Texto para ATM: Leonardo Casado
Imágenes: Encarna Lago - ARELAS-  Diputación de Lugo- Leonardo Casado
Septiembre 2018

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